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Hoy es el Día Internacional del Niño con Cáncer

Hoy es el Día Internacional del Niño con Cáncer

A propósito del Día Internacional del Niño con Cáncer, que se celebra cada 15 de febrero, la Federación Española de Padres de Niños con Cáncer reivindica que exista un protocolo de seguimiento específico para los supervivientes de cáncer infantil. El objetivo de esta demanda es mejorar la calidad de vida de los afectados por el cáncer infantil y contar con una guía de abordaje específica que permita la prevención y el tratamiento de las posibles secuelas.

Según datos de la federación, el 70% de los supervivientes de un cáncer infantil experimentarán al menos un efecto tardío debido a la propia enfermedad o a los tratamientos, con consecuencias para la salud y la calidad de vida.

Los supervivientes tienen un riesgo 8,4 veces mayor de muerte a los 5 años tras finalizar el tratamiento que el grupo de población comparable por edad y género, y el 62% de ellos padece al menos una enfermedad crónica. Además, a los 30 años del primer diagnóstico de cáncer, el riesgo de padecer una enfermedad crónica es del 73% y de enfermedad grave, incapacitante o muerte por esta enfermedad es del 42%. Los sistemas más afectados son el sistema nervioso (39%), el sistema endocrino (32%), los ojos y los oídos (22%) y el sistema genitourinario (17%).

Por ello, desde la federación Niños con Cáncer insisten en la necesidad de plantear diferentes alternativas de seguimiento individualizadas en función de las necesidades de cada superviviente dado que, si no se monitorizan, se pierde la oportunidad de prevención de enfermedades y los pacientes no se beneficiarían de programas de promoción de la salud.

espejo en cáncer infantil
El Servicio de Oncología Pediátrica del Hospital Universitario Valle de Hebrón,puso en marcha en 2016 el programa Comik (Cancer Omics for Kids —Medicina Ómica en Niños—) de medicina personalizada en tumores sólidos infantiles, que permite realizar un análisis genético exhaustivo de los tumores en pacientes que no responden a los tratamientos o en recaída. De este modo, se puede obtener una firma molecular específica de cada tumor.

El cáncer en pediatría es diferente al cáncer del adulto, tanto en su origen y sus tipos como en su evolución. Los tumores pediátricos son el resultado de alteraciones genéticas y moleculares específicas de cada paciente que se producen de forma

temprana durante el desarrollo o en las primeras etapas de la vida, por lo que, a diferencia de los tumores de adultos, no se asocian con el estilo de vida o con factores de riesgo ambientales. Según Raquel Hladun, del Servicio de Oncología Pediátrica de Vall de Hebrón, “analizar los tumores a nivel molecular nos permite identificar las mutaciones u otras anomalías moleculares propias del tumor de cada paciente, es decir, obtener su firma molecular”. A pesar de los avances en la supervivencia, hasta un 25% de los tumores pediátricos no tienen curación. Comik pretende identificar terapias efectivas para el subgrupo de pacientes con mal pronóstico.

Una parte del tumor del paciente se implanta en ratones para probar posibles terapias antes que en el paciente, evitando su exposición a terapias ineficaces

Por ello Comik ha puesto en marcha una técnica para crear tumores espejo de los pacientes en modelo murino. Una vez implantado el tumor espejo, los expertos testan diferentes tratamientos en los ratones en función de las dianas que se hayan identificado en el análisis molecular previo. Si un tratamiento es eficaz y no ofrece efectos secundarios graves, se plantea usarlo en pacientes. “Es una forma de probar nuevas terapias en tumores en recaída o de alto riesgo evitando la exposición del paciente a fármacos inefectivos”, ha enfatizado Hladun.

Gracias a la iniciativa, “hemos identificado dianas moleculares que nos han permitido el uso de terapias personalizadas en el 35% de los 40 pacientes incluidos en el programa”. Los pacientes que se han beneficiado de Comik incluyen a niños y adolescentes con sarcomas óseos (osteosarcoma, sarcoma de Ewing y condrosarcoma), rabdomiosarcomas, sarcomas de partes blandas no rabdomiosarcoma (incluyendo pacientes con tumores rabdoide maligno, tumor desmoplásico de células pequeñas, sarcoma alveolar de partes blandas y sarcoma indiferenciado), neuroblastomas, tumores hepáticos (hepatoblastoma y hepatocarcinoma), carcinoma de tiroides, gliomas de alto gado y tumores difusos de tronco.

“Gracias a los análisis realizados, hemos identificado dianas moleculares que han permitido el uso de más de ocho terapias dirigidas diferentes, siendo algunas de ellas fármacos ya aprobados, otras terapias en ensayo clínico, y otras de programas de acceso a fármacos en investigación fuera de ensayo clínico. A medida que nuestro conocimiento del cáncer infantil avanza, gracias a los datos generados por nuestro proyecto y por otros proyectos similares que se están llevando a cabo a nivel internacional, somos capaces de definir nuevas dianas moleculares e impulsar el desarrollo de nuevas terapias”.

Gabriela Guillén, de la Unidad de Cirugía Oncológica Pediátrica, ha añadido que “la generación de tumores espejo está permitiendo que creemos un banco de tumores espejo para ir testando las nuevas terapias que aparezcan en el futuro. Quizás ahora no hay una terapia para un tumor en concreto, pero puede que sí exista en unos meses”. El programa, hasta el momento, ha logrado establecer 24 modelos de PDX ortotópicos, que representan hasta once tipos diferentes de tumores pediátricos, entre ellos, neuroblastomas, sarcomas de partes blandas y óseos, nefroblastomas o tumores hepáticos.

Más investigación en cáncer infantil
La Fundación Aladina ha anunciado una inversión de 200.000 euros para un proyecto de investigación que busca ofrecer una alternativa terapéutica a niños con tumores sólidos o hematológicos que se encuentren en recaída o no tengan otras alternativas de tratamiento. El proyecto ha sido bautizado como Proyecto Gabi, en recuerdo de una niña a la que Aladina atendió durante su enfermedad y para la que, lamentablemente, no hubo cura. El proyecto es coordinado por doctor Antonio Pérez Martínez, jefe de Servicio de Hemato-Oncología Pediátrica del Hospital Universitario de La Paz, y se desarrolla en la Unidad CRIS de Terapias Avanzadas del centro hospitalario.

Fuente:www.diariomedico.com


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