Prohibido prohibir

Prohibido prohibir

Bajo tal titulo, Mario Vargas Llosa recrea referencialmente en El País de España, el grito de indignación estudiantil mundial que en 1968, fue inscrito en la Universidad de París, mientras la protesta callejera lograba una renuncia del gobierno francés que no se consumó por lo que Sartre denominara magistralmente como “El Miedo a la Revolución”.

Era la década en la que en Colombia, un grupo de sacerdotes católicos fundara el E.L.N. (al cual ofrendó su vida Camilo Torres Restrepo) y en la que los comunistas criollos satanizados por la extrema izquierda con el mote de “mamertos” (por ser ” teóricos inconsecuentes”) provocando el desplazamiento de muchos estudiantes de las aulas universitarias a las “Montañas de Colombia”.

Quienes optamos por no convertirnos ni en “guerrillos” ni en vasallos de los partidos políticos tradicionales, quedamos en “el limbo” hasta cuando emergió Galán convocando a “una nueva forma de hacer política”, génesis de la Constitución Política de 1991 en la que se institucionaliza el concepto de Estado Social y Democrático de Derecho, cuyos primeros frutos de relevancia se avizoran en este año 2018, con “el balanceo” de poderes y de protagonistas de la política.

Quienes nos mantenemos como observadores y analistas de los hechos políticos, registramos como hecho de relevancia mundial, la aprobación por parte de la Asamblea Nacional de Francia de la nueva ley que PROHÍBE el uso del celular a los menores, salvo como herramienta pedagógica.

Definitivamente la culpa es de Voltaire. El autoritarismo se resiste a que se le expida partida de defunción.

En Colombia más que en cualquier otro país del mundo toda autoridad es sospechosa y todo acto o contrato estatal se ha convertido en hecho virtualmente delictivo.

En Francia, territorio donde nació la proclamación de los Derechos del Hombre, bajo el grito de Liberté, égalité, fraternité, en la nación del “Prohibido Prohibir” hoy se le da un portazo tipo Trump a los emigrantes de sus antiguas colonias en África, Asia y América.

Y en París, los ciudadanos franceses de origen colonial, se debaten en barrios “tipo Bronx”, discriminados y despreciados por las autoridades y la sociedad opulenta.

Colombia no se queda atrás, debatiéndose entre la construcción de una paz esquiva anhelada por muchos y la continuación de una guerra retroalimentada por todas las formas de delincuencia que sería el negocio de unos pocos.

Tanto allá como acá, estamos lejos de poder proclamar el sueño de los educadores franceses cuando por boca de una destacada exponente citada por Vargas Llosa en “La Civilización del espectáculo” se declaró que a pesar de todo, ” Tout va bien, maintenant, mais il faut se débrouiller” (Ahora todo anda bien, pero hay que saber arreglárselas).

Para los estudiantes a los que se les prohíbe el uso del celular, sería esa una nueva linea a incorporar en “La Marseillaise”

P.D. Qué dirá de todo eso nuestra querida amiga francesa la investigadora científica Tenimba Kavas?.


Por: Eliécer Doria Ferrer

Eliécer Doria Ferrer

Analista Político.


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