¿Por qué se quemaron políticos tradicionales en Córdoba?

¿Por qué se quemaron políticos tradicionales en Córdoba?
Foto: Tomada de internet

Los escándalos de corrupción le pasaron factura de cobro.

Hubo debilidades, deslealtades, exceso de confianza, burla del votante y más trabajo mediático que la conquista del ciudadano.

El pueblo se cansó, decidió y sentenció. Son infinitas las excusas, pero nada podrá compensar la pérdida.
Dos casas políticas tradicionales perdieron representación en el congreso, mayorías liberales y la ñoñomania.

El desgaste sin reingeniería, la misma forma de hacer política tradicional y la división interna del partido, hicieron mella en la candidatura al Senado de Arleth Casado de López.

Al quedar fuera del grupo de los senadores elegidos por el departamento de Córdoba, lo que debilitó esa estructura política que se levantaba lentamente después de reiteradas derrotas electorales, fue la división política con Fabio Amín Saleme, su fórmula a la Cámara de Representantes que decidió dar el salto a Senado.

La decisión de Fabio Amín trajo consigo que el diputado de mayor votación del partido liberal, Orlando Benítez, desertara totalmente de las huestes de la casa López y se fugaran cerca de 15 mil votos contados y trabajados por el político local.

A eso súmele vertientes como la del exalcalde de Puerto Escondido Pablo “el Cholo” Vergara que se fueron con Amín, hicieron huecos profundos que terminaron de derribar los muros de la gran casa roja de mayorías liberales, hoy convertidos en minorías dentro de su propio partido en Córdoba.

Hoy reina el Nuevo Liberalismo, así le llamó Fabio Amín a su movimiento rebelde.

Junto a Arleth, también vio frustrada su posibilidad de llegar a la Cámara de Representantes, el empresario Oscar Doria, esposo de la expresidente de la Asamblea, Ludys Rodríguez, a quien lo le alcanzó el empuje y cedió la única curul disponible de ese partido en el grupo de los cinco elegidos a Andrés Calle Aguas, oriundo de Montelibano que se la jugó con Amín.

Oscar Doria y Arleth Casado pierden en Montería, donde debieron sacar una mejor votación. La senadora por ejemplo bajó en las zonas del departamento donde tenía gran incidencia como San Andrés de Sotavento, su tierra natal.

La segunda casa derrotada en esta contienda electoral fue la del movimiento de la Ñoñomania.
Envuelta en escándalos de corrupción esa casa política perdió Senado y Cámara.

Perdió el creador de la Ley de Cero a Siempre, Eduardo Joche Tous, quien pretendía dar el salto de Cámara, donde fue fórmula de Ñoño Elías, a Senado. Esa misma corriente esfumó la posibilidad que Julio Elías Vidal, hermano de Ñoño, alcanzara una curul en la Cámara de Representantes.

Sahagún y municipios de fortaleza electoral de ese movimiento no llenaron las expectativas. En su tierra natal Sahagún, ambos candidatos estuvieron muy por debajo de lo proyectado y al final les hizo falta.

También fueron víctimas de su propio invento. Fueron quienes compitieron en momentos de abundancia con el precio del voto, y en el momento que no pudieron hacerlo, cayeron. Mal acostumbraron a su público.

La jornada electoral cobró la vida política en el senado del actual congresista, Daniel Cabrales Castillo, del centro democrático. La división interna y la falta de liderazgo en Córdoba provocó esa debacle. La que recibió la bendición como una nueva oportunidad es Ruby Chagüi, acompañada de Carlos Ordosgoitia, su bastión en Montería.

Las dos naves que adicionalmente se quemaron fueron de cambio radical: Carlos Gómez Espitia en su segundo intento por ganar en una elección popular, no le alcanzaron los más de 52 mil votos que recibió como respaldo electoral. Le fallaron los apoyos anunciados como el de las comunidades indígenas representad por el movimiento de la senadora Yamina Pestana, que no participó en esta contienda y quiso mantenerse en cuerpo ajeno.

Además, a Gómez Espitia le fallaron los cálculos en Lorica, su tierra natal, no le respondió.

La otra candidatura quemada fue la de Roberto Buelvas, el médico que fue uno de los primeros en comenzar campaña política contaba con apoyos electorales fuera de Córdoba. Incluso alguna vez dijeron tener ‘asegurados’ unos 40 mil votos por fuera. Se quedó con más de 31 mil sufragios. Pagó la novatada, ¿se lo tumbaron?, a lo mejor, pero no hay nada que hacer. En Sahagún su tierra, no le fue bien.

Nicolás Picón del Partido Verde volvió a contarse y ahora solo alcanzó un poco más de 3 mil votos, distinto a su aspiración a Gobernación donde superó los 15 mil sufragios.

(Publicado en Facebook)


Por: Gustavo Santiago

Gustavo Santiago

Periodista en Montería Radio 38 Grados


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