Los frentes para ganar elecciones

Los frentes para ganar elecciones

“Aquellos que se manejan con moralidad, integridad y consistencia no le temen a las fuerzas de la inhumanidad y la crueldad”

– Nelson Mandela.

El 2018 será un año de elecciones, ya los equipos de campaña se pusieron a trabajar en lo que muchos llaman la fiesta de la democracia, una fiesta que en las últimas ediciones a sido poblaba por un poco más de la mitad de los invitados. La realidad de hoy no solo hace interesante y única esta fiesta democrática, la hace fundamental, si cada uno de los habilitados para votar entendiera su importancia lograríamos sin duda un record de participación, creo que será así, por que los elementos que preceden a esta cita histórica están repletos de sentimientos encontrados que estimulan la acción cívica para definir el futuro del país.

Andrés Valdez Zepeda doctor en estudios latinoamericanos con especialidad en Ciencias Políticas por la Universidad de Nuevo México, nos presenta algunos elementos necesarios para la planeación y ejecución de cualquier proyecto electoral. Espero nutrir de ideas a los equipos que desde ya sueñan con alcanzar el bien más preciado de las elecciones, el voto.

Dice el Doctor Valdez que toda campaña es un proceso complejo, que implica atacar, al menos, cinco diferentes frentes. El primero, es el del conocimiento. Requiere el conocimiento profundo del elector, sus motivaciones, emociones y expectativas. Lo que le preocupa y lo que sueña. Sus principales problemas y necesidades. Su nivel cultural, sus filias y sus fobias. Implica, también, el conocimiento del terreno en el que se dará la competencia, así como el conocimiento profundo de la elección. Es decir, conocer de que tipo de elección se trata, en el sentido heurístico del término. Implica, también, el conocimiento de los adversarios, sus fortalezas y sus debilidades, sus aliados, sus otros contrincantes, su historial y sus fuentes de financiamiento. En suma, implica conocer para vencer.

El segundo frente, es el de la organización. Esto implica la construcción y afianzamiento de una estructura electoral, distribuida territorialmente, para organizar a los militantes y simpatizantes del partido y del candidato. Esta estructura electoral es la responsable del trabajo proselitista y de persuasión política, el contacto de la campaña con la gente. La organización de la sociedad y sus diferentes grupos, así como la presencia de la campaña en los mas diversos núcleos sociales son objetivos centrales que busca alcanzar este frente. En suma, implica organizar para triunfar.

El tercer frente es el de la comunicación. Implica el diseñar, difundir y evaluar los mensajes proselitistas del partido, del candidato y de la campaña utilizando todos los medios al alcance, principalmente los electrónicos. Una comunicación inteligente, persuasiva, diferenciada, orientada a movilizar sentimientos y emociones. Una comunicación que genere votos para nuestra causa y le quite a los adversarios. Implica, además, la comunicación interna para hacer más eficaz el trabajo del equipo de campaña, el del candidato y el del propio partido. Una comunicación organizacional que se convierta en ventaja competitiva y que permita superar a la competencia. En suma, implica comunicar para ganar.

El cuarto frente es el de la persuasión. Implica la seducción, sugestión y atracción de votantes leales, que no solo otorguen su sufragio a la causa del partido o del candidato, sino que realicen también un proselitismo dinámico e intenso en su núcleo social de influencia. Una persuasión inteligente, creativa y trascendental, que parta del conocimiento de las motivaciones profundas del elector y de la psicología de masas, para luego implementar acciones contundentes orientadas a ganar la elección. En suma, implica, persuadir para subir.

El quinto frente es el de la movilización electoral. De nada sirve investigar, comunicar, organizar y persuadir a los electores, sino se es capaz de movilizarlos a las urnas el día de las elecciones. Implica capacidad operativa y organizativa. Nadie gana una elección solo con encuestas favorables o una alta popularidad. Para ganar se requieren votos y estos solo se logran si existe una alta capacidad para movilizar a los electores a las urnas ese día y obtener el sufragio a nuestro favor. En suma, implica movilizar para ganar.


Por: Luis Martínez García

Luis Martínez García

Empresario, consultor en planeación estratégica y sistemas de gestión integral; docente universitario en las áreas de marketing, SIGC, Prospectiva, planeación; Gerente OPTIMIS y GQ Consulting Group.


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