Una latina es ahora la representante más joven en la historia del Congreso norteamericano

Una latina es ahora la representante más joven en la historia del Congreso norteamericano

Tiene apenas 29 años y todas las ganas de cambiar el sistema. Harta de Donald Trump, la neoyorquina Alexandria Ocasio-Cortez, de origen puertorriqueño y defensora de la clase obrera, fue electa este martes como la representante más joven de la historia del Congreso estadounidense.

“Hemos hecho historia esta noche”, dijo con una gran sonrisa en una fiesta para celebrar su triunfo en Queens la joven que hace apenas un año era mesera en un restaurante de Manhattan.

Saltó a la fama en junio, cuando dejó a todos boquiabiertos con su cómodo e inesperado triunfo en las primarias demócratas de un distrito con muchos inmigrantes y que incluye partes de Bronx y de Queens, frente al veterano congresista en funciones Joe Crowley.

La latina, que cumplió 29 años el 13 de octubre y se autodefine como socialista, se transformó de pronto en el símbolo de una gran ola de mujeres demócratas que pertenecen a minorías y que, hastiadas del status quo demócrata y del gobierno de Trump, están revolucionando a la élite de su partido.

Cambio de rumbo

En un electrizante discurso que culminó con una explosión de confetti, agradeció este martes a los organizadores de su campaña por construir “un movimiento más amplio para la justicia social, económica y racial en Estados Unidos”.

“Si vamos a dar vuelta el rumbo de este barco como país, no basta con lanzar una roca al jardín de nuestro vecino, debemos limpiar nuestro propio fondo“, dijo.

“No hay nada inherentemente noble en proteger un status quo que no atiende las necesidades de los estadounidenses de clase trabajadora”, afirmó.

Defensora del salario mínimo de 15 dólares la hora, de abolir la policía migratoria (ICE), de ampliar la cobertura de salud y de eliminar la matrícula en universidades públicas, promete también luchar contra el cambio climático y combatir los crecientes costos de la vivienda en Nueva York.

En su discurso de victoria, también habló del poder que su campaña tuvo en otras candidaturas del país para arrebatar el poder a los republicanos, y prometió que su generación será la que convierta a Texas en un estado azul.

Ocasio-Cortez se ha beneficiado “de la frustración real que hay en el país, en la derecha y en la izquierda, con el establishment”, dijo a la AFP la analista política Jeanne Zaino, profesora del Iona College.

Para Zaino la pregunta clave es si Ocasio-Cortez y otros “radicales” conseguirán tomar las riendas del Partido Demócrata, o si terminarán siendo un equivalente del “Tea Party” republicano, que ganó fuerza en sus inicios pero al final se desbarató.

“Aún no sabemos la respuesta. Mucho depende no solo de lo que pase en 2018, porque no veremos ahora grandes cantidades de progresistas electos, sino en 2020 y 2022, porque esto lleva tiempo”, afirmó.

“El Congreso es demasiado viejo”

Nacida en el Bronx, donde reside hoy en un modesto apartamento de un dormitorio, Ocasio-Cortez se presenta como un cambio en todo sentido: es joven, es mujer, es latina, su piel es de color aceituna, maneja hábilmente las redes sociales y está mucho más a la izquierda que cualquiera de los candidatos.

“El Congreso es demasiado viejo”, dijo al portal de noticias Elite Daily. “No tienen nada en juego”.

El promedio de edad de los representantes estadounidenses es de 57,8 años, el doble de la edad de Ocasio-Cortez.

Proveniente de una familia de clase media, su padre era arquitecto y su madre una ama de casa puertorriqueña. Pero las cosas se complicaron con la muerte de su padre de un cáncer en 2008, en plena crisis subprime y cuando Alexandria estudiaba en la universidad.

La familia quedó al borde de la quiebra, su madre comenzó a limpiar casas, y la propia Alexandria trabajó largas jornadas como mesera para ayudar.

Logró estudiar economía y relaciones internacionales en la Universidad de Boston, donde trabajó también con el fallecido senador Ted Kennedy. Y luego fue organizadora del candidato presidencial de izquierda Bernie Sanders en las elecciones de 2016.

Su candidatura comenzó desde abajo: con una bolsa de supermercado al hombro, la joven distribuyó folletos puerta por puerta durante meses.

Ocasio-Cortez aún está pagando su deuda universitaria y cuando ganó las primarias no tenía seguro médico.

Como Sanders, rechazó donaciones de empresas y el 67% de sus fondos de campaña -que totalizan casi un millón de dólares- provienen de contribuciones inferiores a 200 dólares, según la ONG Open Secrets.

AFP


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