Vergüenza urbanística en Cartagena II

Vergüenza urbanística en Cartagena II
Foto: Tomada de internet

La semana pasada en este mismo espacio escribimos sobre el polémico proyecto aquarela en la ciudad de Cartagena, demostramos en nuestra anterior columna que existían multiplicidad de normas para evitar ese tremendo adefesio urbanístico en la amada ciudad amurallada.

En ese mismos sentido y para darle claridad a algunas personas a quienes parece causarle cierta molestia mi opinión; no solo me reafirmo en lo expresado la semana pasada en este espacio sobre la ilegalidad del mencionado proyecto urbanístico, sino que me permito agregar las siguientes argumentaciones jurídicas que refuerzan la posición del suscrito.

El articulo 35 de la ley 388 de 1997 al definir el suelo de protección incluye las características paisajísticas, por ende con base a estas el municipio puede restringir su urbanización; no debemos perder de vista que el paisaje hace parte del medio ambiente, protegido incluso desde la expedición del Código Nacional de Recursos naturales en el año 1974.

El articulo 43 de la misma ley 388 de 1997 en lo que se refiere a la actuación urbanística en sectores de uso exclusivamente residencial consagra la posibilidad de incluir reglamentación sobre paisajismo, es decir, se puede expedir una reglamentación urbanística especial para proteger el paisaje.

Ahora bien; la ley 397 de 1997 a través de la cual se dictan normas sobre patrimonio cultural y se crea el Ministerio de cultura entre otros objetivos, en su articulo 4, modificado por la ley 1185 del 2008 integra el paisaje cultural como parte del patrimonio cultural de la nación, en este orden de ideas resulta amparado con las medidas establecidas y diseñadas en la política nacional de protección al patrimonio cultural de la nación.

El decreto 1504 de 1998 en su articulo 5 al establecer los elementos constitutivos del espacio publico señala entre otros las áreas de especial interés paisajístico.

La ley 1333 del 2009 en su articulo 4 inciso segundo al señalar las funciones de la sanción y medidas preventivas en materia ambiental incluye como objeto de su protección al paisaje.

Seguir sosteniendo que el plurimencionado proyecto cumple con la ley y defenderlo resulta por lo menos vergonzoso, existen multiplicidad de normas aplicables, cosa distinta es que no exista voluntad de aplicarlas, eso hasta donde se, se llama prevaricato; los penalistas me corregirán pero no deja de sorprender que tales actuaciones simplemente pasen impunes ante la mirada complaciente de las autoridades.


Por: José De La Hoz

José De La Hoz

Abogado Especialista en Derecho Ambiental Territorial y Urbanístico. Magister en Derecho Ambiental y Urbano Territorial


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