Transconductancia coscorrónica

Transconductancia coscorrónica
Foto: Tomada de internet

Podemos diferenciar entre un “Estadista” y un “Politiquero” tomando como punto de partida cualquier hecho indicador relevante.

Así, tenemos por ejemplo, a quien siendo Presidente invade el territorio de los países vecinos provocando que del otro lado se tengan que allanar a la humillación, por ser un país militarmente mucho más pequeño, o que reaccionen mandándole “30 zukois a la frontera vee” si en el país vecino a invadir se sienten militarmente a la par o superiores, pero igualmente capaces en ánimo beligerante.

Lo que queremos destacar es que la conducta de “Rufián de Barrio” nacional e internacionalmente puede ser propia de politiqueros irresponsables y bribones e impropia de Estadistas respetuosos del orden internacional establecido, que pregona con el TIAR la “no injerencia de un Estado en los asuntos del otro” y con Benito Juarez el paradigma según el cual “El respeto al derecho ajeno es la paz”.

Y la paz ya sabemos es más difícil de manejar, conservar y enriquecer que la Guerra.

La Guerra exige como único requisito tener “coscorrónico espíritu de matón”.

El Presidente Santos recibió la frontera Colombo-Venezolana al borde de un incendio bélico y la apagó, convirtiendo al supuesto adversario, el Presidente Chávez, en un aliado para el proceso de paz advirtiendo: ” Respeto los asuntos internos pero cordialmente le aseguro que su proyecto o modelo de Estado está condenado al fracaso”.

Visión objetiva, sería y segura de un Estadista con idoneidad para centrarse en el rescate de valores como el de la Paz: eslabón indispensable para el progreso, la convivencia y la “cohabitación” entre Estados con diversos modelos económicos.

Ahora termina el mandato Santos, cuando en alto grado ha cumplido a cabalidad la meta que se propuso dejando intacto el denominado “Modelo Económico Colombiano” respecto al cual De La Calle proclamó perentorias en La Habana que no era ni sería objeto de negociación; y contemplando a Venezuela en el fracaso de su modelo que el vaticinó.

Numerosos candidatos afloran para reemplazar al noble Presidente Santos, sereno, seguro pero insatisfecho de su misión. Prácticamente al borde de poder proclamar que “aró en el mar y edificó en el viento” por el sistemático sabotaje a su proyecto bandera y por el crecimiento de la corrupción y de los problemas sociales, a un ritmo igual o superior al imperante en los demás países del área.

Es entonces LA HORA DEL PUEBLO, colocado como está frente al “menú” para escoger.

En el “Menú” figura Vargas Lleras, a quien conocimos cuando el era un muchachito de 17 años que se hacía presente en las convocatorias de Galán hacia un “Nuevo Liberalismo” aportando en ese entonces únicamente los chismes sobre lo que secretamente pensaba su abuelo, el cascarrabias Estadista en trance de retiro, Carlos Lleras Restrepo”.

Fue su puerta de entrada para ser recibido en el “Nuevo Liberalismo” con simpatía. Luego ingresó al partido Cambio Radical el cual resultó preñado de barones y ” baronas” electorales asociados a las peores formas del crimen, la brutalidad y la corrupción que tanto repudiaba el abuelo de cabeza inclinada a la derecha Carlos Lleras Restrepo.

Este hecho, puso en evidencia que Germán sólo había heredado del abuelo el mal carácter que la gente perdonaba en aquel y desprecia en éste.

También le heredó el mal hábito de fumar y fumar y de “esperar fumando” como la cupletera Sarita Montiel.Pero suele desestresarse jugando Yo-Yo, absteniéndose de escuchar y dando coscorrones a diestra y siniestra.

Aún así, y luego de la voltereta respecto al proceso de paz, muchos conservaban la ingenua esperanza de que en el fondo, muy en el fondo, aflorarían en Germán las garras del “Gran Estadista” que fue su abuelo. Pero “qué va ombe” cómo lamentan sus amigos de la costa y “qué triste decepción”; cómo se duelen los cachacos! el hombre definitivamente no ha dado la talla.

Su último desacierto ha consistido en un verdadero “Tiro en su Pie Derecho” cuando después de haber sostenido que los colombianos residentes en Venezuela están aburridos con Maduro, correrían a votar por un demócrata como él. Acaba de pegarles un “Coscorrón” sosteniendo lo contrario: “Que están tan contentos con Maduro que votarían en contra suya y que por tal razón los votos que emitan en las elecciones presidenciales no deben tenerse en cuenta”.

Tal tesis nos recuerda que en 1970 el “Tigrillo Noriega”, Ministro de Carlos Lleras, después de que éste decretó “toque de Queda”, apagó los Televisores y ordenó que el Consejo Nacional Electoral no siguiera emitiendo boletines electorales que daban cuenta de la apabullante victoria electoral del General Gustavo Rojas Pinilla. Desaparecieron los votos de Nariño, fortin “rojaspinillista”; como hoy quiere Germán, de antemano, que desaparezcan los votos de los colombianos residentes en Venezuela.

El robo del triunfo electoral del General Gustavo Rojas Pinilla se tradujo en la partida de Nacimiento del Movimiento Guerrillero M-19, de donde viene Petro. Pero de donde vienen también los senadores Evert Bustamante y Rosemberg Pabon, “uribistas Pura Sangre” del Centro Democrático.

Asi las cosas, Germán ciertamente no sería “el mejor”, nisiquiera calificaría como “el menos malo”, sino como “el pior” porque volvería a incendiar la frontera ya caliente colombo-Venezolana y lo que es peor, retrotraería el país al año 1970, desconociendo los derechos que toda democracia reconoce a los opositores democráticos, reproduciendo condiciones para que se reproduzcan los grupos armados.

Necesariamente debemos admitir, con toda objetividad, que Humberto De La Calle Lombana es toda una reserva de la Democracia que hay que apoyar cuando el país fluctúa en los extremos inconvenientes de “PetroChenko” y del “Neuribismo” preconizado por Germán.

La Patria tiene derecho a “la pausa refrescante” que garantiza De La Calle.


Por: Eliécer Doria Ferrer

Eliécer Doria Ferrer

Analista Político.


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