El poder en la sociedad

El poder en la sociedad
Foto: Tomada de internet

“No hay más que un poder: la conciencia al servicio de la justicia; no hay más que una gloria: el genio, el servicio de la verdad.”

– Víctor Hugo.

Sin duda alguna en la historia de Colombia nunca se había vislumbrado una disputa tan voraz por el poder como la que se avecina, los modelos que aspiran el poder hoy se distancian diametralmente, lo que sin duda generará cambios en nuestro país y cambios tan profundos que la sociedad civil deberá empezar a diseñar su futuro seguramente en un escenario nuevo y visto desde el optimismo, repleto de oportunidades.

El poder en la historia es una fascinación del hombre, una ambición que nació de los dioses y que el hombre denomino, el Dios mortal, alrededor de este tema Bertrand de Jouvenel filósofo, economista y político francés en su libro sobre el poder, hace un fantástico recorrido de sus inicios y la forma que fue tomando, en su obra de habla de un poder individual que con el tiempo derribo en varios poderes como el legislativo el judicial y el social, poderes todos con la fuerza necesaria para delinear el desarrollo si su equilibrio es adecuado y sus límites están bien definidos.

Pero el poder como herramienta debe ir más allá de los gobiernos, debe estar presente de manera justa y armónica en cada elemento de la sociedad y debe redefinirse en función del desarrollo y no del interés particular, al poder no hay que temerle, su concepción teórica denota una posibilidad de lograr el orden y la justicia a su alrededor y por ende, generar un desarrollo que mejore la calidad de la vida de todos y no la riqueza de unos cuantos.

Es menester entonces entender, que el poder es necesario, desde la sociología es un elemento que da estabilidad y provee de cambios para mejorar la vida de los que le usan para ayudar a otros, quienes, a su vez, reciben los beneficios de este. En ese orden de ideas, creo que hoy esta desdibujado y se ve con terror y miedo cuando una sociedad está luchando por el poder, en vez de ser una oportunidad esperanzadora, es una incertidumbre que agobia y se hace vulnerable a la manipulación de los que con la comunicación ostentan un poder de coberturas inimaginables.

Debemos hablar más del poder en todos los ambientes de opinión de la sociedad, para que revisemos con cuidado quien ostentan tenerlo en el futuro inmediato y como toda elección debe estar basada en un juicio de valores que responda a una sociedad que anhela recuperarlos, pero nuestra trabajo no termina allí, debemos también revisar en cada uno de nuestros roles como el poder es utilizado para el bien común, como las visiones individuales nos dan en muchas ocasiones posiciones dominantes y como reaccionamos a ella.

En nuestra familia como ejercemos poder formador en nuestros hijos, en nuestro trabajo como ejercemos el poder para el desarrollo de nuestro talento humano, en nuestra comunidad como aplicamos la posición dominante para el beneficio de nuestros vecinos, sin duda que tenemos mucho que aprender del poder como un elemento valioso para ayudar a otros y renunciar de manera categórica a utilizar el poder para nuestro propio beneficio.

Debemos ver el poder como una fuerza que une y no un monstruo que desune y debemos asumirlo con la responsabilidad que define la sostenibilidad, una acción de poder en el presente deberá garantizar los recursos para las generaciones que vienen en el futuro.


Por: Luis Martínez

Luis Martínez

Empresario, consultor en planeación estratégica y sistemas de gestión integral; docente universitario en las áreas de marketing, SIGC, Prospectiva, planeación; Gerente OPTIMIS y GQ Consulting Group.


Compartir en:




Subir
X

Usamos cookies para personalizar su experiencia. Si sigue navegando estará aceptando su uso. Más información