"Mi sueño de niña se hizo realidad": Laura Olascuaga

"Mi sueño de niña se hizo realidad": Laura Olascuaga
Foto: El Universal

Dicen que los sueños se hacen realidad y Laura Olascuaga Pinto puede dar fe de ello. Desde niña se paseaba por pasarelas improvisadas con sus amigas, imaginando que era la representante del departamento de Bolívar, ese era su mayor sueño.

Hoy, a sus 22 años, ese sueño es una realidad. Su carisma, seguridad, espontaneidad e indudable belleza, la han hecho merecedora de llevar el título de Señorita Bolívar.

Laura, una cartagenera de ojos café oscuro, figura esbelta, sonrisa arrolladora, estudiante de comunicación social y modelo profesional, se prepara desde el pasado 26 de enero para dejar en alto el nombre de nuestro departamento en el Concurso Nacional de Belleza 2018, que será en noviembre.

¿Qué sentiste el día que te enteraste que eras la nueva Señorita Bolívar?

– Esto es un sueño desde que estaba muy pequeña, había trabajado mucho para llegar hasta aquí, en el momento que me dijeron que yo era la nueva Señorita Bolívar no me lo creía. Yo miraba a mis preparadores y no podía contener la emoción, no puede ser real, me decía a mí misma. No podía contener las lágrimas, llamé a mis papás emocionada y cuatro días después fue mi coronación en El Carmen de Bolívar, esto ha sido un verdadero privilegio. Mi sueño de pequeña se volvió realidad.

¿Cuáles crees que son las fortalezas por las que te eligieron?

– Me considero una mujer alegre, espontánea, segura de mí misma, comprometida y disciplinada, además yo no quiero ser esa reina que tenga una linda cara o un buen cuerpo, quiero ser esa reina que sea portavoz de su departamento, quiero contarle a Colombia lo que tiene Bolívar para ofrecer.

Hace mucho se venía comentando en las redes sociales que tú eras una de las opcionadas como candidata, pero luego desmentían la información, ¿te estabas preparando desde ese entonces?

– Como te dije, esto es un sueño desde muy pequeña, yo me gradué del colegio y siempre ponían: ‘Laura va a ser señorita Cartagena, Bolívar’, incluso llegaron a decir que iba a ser Atlántico porque yo estudio allá, era todo confuso. Sí me propusieron ir por Atlántico, por Bolívar y Cartagena, pero yo aún estaba muy pequeña en ese entonces.

¿Cómo ha sido la acogida del público?

– La gente me ha acogido muy bien, es muy lindo llegar a algún lugar y que digan: ‘ahí viene la Señorita Bolívar’, que quieran tomarse una foto contigo y te hagan comentarios positivos, eso me llena de felicidad y ganas de seguir adelante.

Físicamente, ¿cuál es tu fuerte y qué crees que debes trabajar más?

– La parte que más me gusta es mi sonrisa. Una sonrisa expresa demasiados sentimientos, expresa lo que yo soy, alegría. La parte que más estoy trabajando es el cuerpo en general, toda la parte física.

¿Como ha sido tu preparación?

– Todo ha sido muy rápido, pero yo me venía preparando, pues hacía lo normal, mi rutina diaria constaba de ejercicio y la universidad. Pero ahora me levanto temprano, entreno dos veces al día, próximamente estaré preparándome en fogueo periodístico, también estudio inglés y me gustaría un tercer idioma.

El otro lado de Laura

En su adolescencia, Laura se atrevió a incursionar en el mundo del modelaje, aunque no era algo que tenía entre sus planes le encantó y la ha catapultado a ser parte de grandes eventos como Plataforma K, Ixel moda, entre otros. Además de las pasarelas, lo que muchos no se imaginan que su otra pasión es por un instrumento musical.

¿Cómo te convertiste en modelo?

– El modelaje llegó a mi vida por casualidad a los 16 años. Un día fui a un desfile con una amiga, me preguntaron que si yo era modelo, que si estaba en alguna agencia. Nunca había hecho algún curso ni pasarela, desde ese día empezó mi carrera de modelaje. Hasta el día de hoy no he hecho cursos de pasarela ni nada por el estilo, y aún así he hecho parte de algunas de las mejores pasarelas de Colombia, y me siento muy orgullosa de eso.

¿Es verdad que tocas el violín?

– Es algo que no todo el mundo sabe de mí. Cuando estaba pequeña, inicié en la Sinfónica de Cartagena con piano y luego mis papás me llevaron a un concierto de puros violines, me decidí a probar un nuevo instrumento y me quedé con el violín. Duré 5 años tocando, al final tuve que parar, ya que la música requería mucho tiempo y tenía que concentrarme en terminar mis estudios del colegio, pero de verdad que es una pasión, cuando toco el violín siento que me desconecto del mundo.

¿Cómo afrontas las críticas y los detractores?

– Yo siempre trato de ver la mejor parte y hasta de cierta forma tomarlo en broma. ¡Ay, que los cachetes, que esto y lo otro! Siempre trato de volverlo chiste y no tomármelo muy a pecho, pienso que es más importante tomar los comentarios positivos.

¿Cómo ves la competencia?

– Este año la competencia esta fuerte y hay niñas muy lindas, pero eso me motiva a esforzarme más para poder darle a mi departamento la alegría de la séptima corona.

Por Sofía Flórez Mendoza, El Universal Colombia


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